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“Las pymes no tienen el reconocimiento que merecen”

Maria Helena de Felipe de Fepime Catalunya, vicepresidenta de Foment del Treball y vicepresidenta de CEPYME. A nivel europeo es la vicepresidenta de SMEUnited (la Confederación Europea de Artesanías y pyme), miembro activo del Comité Social Económico Europeo (CESE), miembro del SOC, REX y presidenta del Comité de Seguimiento de EUROMED y recientemente se ha unido al Consejo Asesor de la Asociación de Economistas Euromediterráneos. Maria Helena de Felipe es Abogada especialista en Derecho Laboral de Empresa y experta en temas de género y empresa. En el año 2002 fundó AFAEMME (Asociación de Organizaciones de Mujeres Empresarias del Mediterráneo), organización que sigue presidiendo.
Desde su posición esta viviendo en primera línea el momento de mayor complejidad que jamás han vivido las pymes en nuestro país
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Usted es presidenta de Fepime desde 2014. ¿Cuáles han sido los principales retos durante estos últimos años?

Fepime ha tenido como objeto el tema de la digitalización de la pyme, ha sido uno de los primeros puntos en los que hemos basado nuestra actividad asociativa. En el congreso que celebramos hace 4 años con todas nuestras asociaciones sectoriales y territoriales nos encontramos con la falta de fibra óptica suficientemente desarrollada para que llegara la conexión a diferentes polígonos y lugares del territorio catalán.

En el último congreso, celebrado en 2008, la mayor preocupación que nos presentaron los empresarios fue la falta de personal cualificado para nuestras empresas a nivel tecnológico.
El reto es llegar a todas las pymes, ya no solamente por la necesidad de la digitalización, sino también por todas las ventajas y oportunidades que ofrece. Con esta pandemia que estamos pasando ya se están viendo todas las posibilidades que tiene la digitalización y las diferentes formas de gestionarla. Esto ha servido para que las pymes se den cuenta de la importancia de la digitalización y que el retraso en la adaptación al nuevo entorno digital supone un factor negativo de competitividad.

La crisis de la COVID-19 ha sido muy dura para las empresas pero especialmente para las pymes. ¿Qué futuro les espera?

La crisis ha sido dura para todas las empresas, muchas de ellas se han visto obligadas a cerrar porque no se han considerado servicios esenciales. Estos tres meses han sido un descalabro económico y funcional para toda la economía. En cuanto al futuro, estamos esperando los fondos europeos de recuperación y las medidas que nos faltan para poder reaccionar. Se está hablando de una caída del 10% o superior del PIB a nivel global español.

¿Se han tomado suficientes medidas?

Las medidas que se tomaron con los autónomos fueron difíciles, pero sí que ha prosperado el hecho de que no hubiera la cotización al menos durante el estado de alarma. Sí que se ha conseguido también que las pequeñas empresas pudieran tener por parte de las mutuas el cese de la actividad no voluntaria por la situación en la que estamos. Lo que sucede es que las cantidades no son suficientes para poder mantener las empresas, a menos que exista un esfuerzo propio con sus fondos de reserva o de su solicitud de financiación a través de los ICO o créditos para poder continuar su actividad. Las medidas se están tomando y tenemos que ir viendo cómo van evolucionando. Creemos que los rebrotes y la lentitud en la recuperación de la actividad deben llevar al gobierno a prolongar las medidas hasta fin del presente año 2020.

¿Cuáles deben ser las prioridades en materia de política industrial?

A nivel de política industrial lo que no nos podemos permitir en España es ser el parque de recreo de Europa. Evidentemente, sí que necesitamos esas prioridades en política industrial, es necesario que el gobierno sea consciente de ello y que favorezca una cosa tan simple como la gestión de licencias o actividades y que la Administración no ponga trabas. Si la propia Administración hiciera lo suyo en tiempo y hora eso ya sería un gran alivio. Es imprescindible buscar marcos reguladores administrativos que sean propicios para realizar inversiones o abrir nuevas líneas de negocio y que se puedan realizar con rapidez y agilidad.
Esta crisis nos demuestra que la actividad industrial está menos sometida a vaivenes y es más sostenible que los servicios.

¿Cómo están gestionando la digitalización las pymes?

La digitalización de las pymes se está gestionando a marchas forzadas. Ahora, por ejemplo, nos estamos comunicando y trabajando a través de teleconferencias; esto tiene sus pros y sus contras, pero como dice el presidente de la comisión de digitalización de la CEO “hemos avanzado cinco años en tres meses”. Y, sobre todo, a nivel de internacionalización es un punto mucho más avanzado porque permite a una micro pyme o a una pyme pequeña avanzar en el tema de interconectarse sin esas reticencias que teníamos en un principio. Eso sí, no tenemos la interacción entre nosotros y eso genera falta de confianza, sobre todo en las empresas mediterráneas que necesitan conocer un poco a todos sus interlocutores. Lo óptimo debería ser un combinado entre relación presencial y telemática para poder ir interactuando con mucha más facilidad.

¿Cuál es el papel de Europa en la reconstrucción de la economía española? ¿Son conscientes las pymes del trabajo que realizan las instituciones europeas?

El papel de Europa es fundamental. Veremos cómo se van a aplicar los fondos de reconstrucción, pero sí que tenemos claro que de los 750.000 millones de euros, 500.000 son para subsidios y el resto en forma de préstmos. Si miramos la necesidad que tenemos cada país, España hace un triste recuento, porque debemos tener en cuenta que de los 138.000
millones gestionados por el Gobierno español para hacer frente a la crisis, 100.000 son avales y sólo 38.000 ayudas y acción directa. Podemos establecer que la ayuda europea es cuatro veces superior a la aportada por nuestro gobierno.
Comprendo las reticencias de muchas cancillerías europeas a facilitar recursos sin control, pero dichos gobiernos deben comprender que en una economía tan interconectada como la europea no facilitar a naciones como Italia o España una rápida recuperación lastrará a la economía de los países del Euro en su conjunto.
Desde Fepime Catalunya han avisado a menudo de la falta de mano de obra cualificada.

¿Son el sistema educativo y los programas formativos existentes los culpables de esta situación?

El tema de la formación es básico. Nos sorprende que la ministra diga que ahora hay otras prioridades. Podemos entenderlo, pero si un país no tiene en su punto de mira la sanidad y la educación, realmente tiene un vía difícil en poder solucionar sus problemas, sobre todo en el contexto actual en el que estamos afectados por esta pandemia sanitaria y en el que la formación va a ser uno de nuestros grandes recursos para poder salir adelante.
Los recursos que tenemos ahora para las empresas y nuestros trabajadores son realmente ínfimos y no están bien gestionados. El fondo que tenemos nosotros de nuestras cotizaciones está diluido y no se está aplicando para las necesidades que tenemos. Esto sí que sería una acción directa del gobierno con los agentes sociales para que el fondo del 0,7% de la Seguridad Social fuera aplicado a la formación directa de los trabajadores. Pero formación útil, ya no estamos hablando de los planes de Formación Profesional, sino que cada empresa tuviera acceso fácil y ágil a la formación, más allá de lo que son titulaciones que sean comunes para todas las localizaciones.

¿Qué tipo de profesionales requieren las empresas?

Además de personal experto en todas las áreas de la digitalización y las nuevas tecnologías, nuestras asociaciones nos trasladan que los empresarios de todo el territorio necesitan personal cualificado en sectores como la construcción, mecánicos, frigoristas, torneros, carpinteros, soldadores, personal de mantenimiento, personal técnico de la automoción, profesionales del metal… el personal va envejeciendo y no hay nuevas generaciones que tomen el relevo.
Los jóvenes tienen un desconocimiento absoluto del mundo industrial y no son conscientes de las posibilidades que ofrece. Es necesario reflexionar sobre el enfoque incorrecto que se hace de la Formación Profesional, por detrás de la formación universitaria, cuando actualmente hay miles de universitarios en el paro mientras las empresas no encuentran personal para cubrir sus vacantes en otros oficios.
Es muy llamativo que tengamos una de las tasas de paro más elevadas de la OCDE y a la vez una de las tasas de menor cobertura de vacantes en puestos de trabajo. Hay ciertos puestos en el ámbito técnico e industrial que tienen tanto déficit, que las empresas atraen a trabajadores que no han completado su formación con salarios elevados. Es una mala política para la empresa, que incrementa sus costes laborales y para el trabajador, dado que al no haber finalizado su formación lastra sus opciones de futuro.

¿Qué futuro augura para la próxima generación de emprendedores?

La pandemia que tenemos es una oportunidad. Una pequeña empresa en la vida se vería con la capacidad de poder interrelacionarse, de poder estar conectada no s ólo por el comercio electrónico, sino por los contactos y las relaciones que se han establecido durante estos meses a todos los niveles de forma telemática. Los jóvenes ya tienen esta mentalidad y no lo
digo sólo por las redes sociales, que hace 10 años que están en pleno apogeo, sino porque creo que ahora tenemos una oportunidad muy grande para todas las plataformas siempre que las regulemos bien y que sea un mercado con fair play.
Es usted presidenta de AFAEMME, Asociación de Organizaciones de Mujeres Empresarias del Mediterráneo ¿Cuál es el papel de la mujer en el mundo de la empresa?
El objetivo de AFAEMME es promover el posicionamiento de las mujeres en puestos de decisión económica en las empresas. Actuamos en el sur europeo, norte de África y Oriente Medio.  Los datos siguen indicando de forma tozuda que si bien hemos avanzado mucho, las mujeres seguimos siendo poco más de un tercio de los puestos de responsabilidad en la empresa, además estos puestos suelen circunscribirse a ámbitos como los RR. HH o la comunicación.
En AFAEMME nos centramos en potenciar el papel de la mujer en la empresa en los países de la ribera sur del Mediterráneo, así como la costa asiática. La relación de Europa con Túnez, Marruecos, Egipto, Líbano o Israel es clave para seguir desarrollando el papel de la mujer en el ámbito empresarial en esos países